15 de febrero de 2026
MONICIÓN DE ENTRADA.
Bienvenidos a la parroquia para celebrar la Eucaristía. El Señor nos ha invitado a sentarnos alrededor de su mesa, todos juntos, para escuchar su mensaje y para alimentarnos de su Cuerpo hecho Pan. Es la fuerza para ir dando pasos por el camino que nos lleva a la meta, el encuentro pleno y definitivo con él.
Oración universal:
Sacerdote: Somos personas débiles, por eso necesitamos la ayuda del Señor. En este momento, le presentamos nuestras necesidades hechas oración. Respondemos: ESCÚCHANOS, PADRE.
1.- Por nuestra Iglesia, tan necesitada de todo, para que se una al grupo de los necesitados de comprensión, de ayuda y de colaboración y sea un signo vivo de Dios y de la esperanza. Oremos. ESCÚCHANOS, PADRE.
2.- -Por los necesitados, pobres, enfermos y débiles del mundo, para que veamos en ellos la Ley de Dios viva que nos pide ayuda y compromiso. Oremos. ESCÚCHANOS, PADRE.
3.-
Por quienes se sienten marginados de la sociedad, para que nunca
les falte la ayuda de quienes trabajan por su inclusión. Oremos.
ESCÚCHANOS, PADRE.
4.- Por los creyentes y
practicantes para que comprendamos que nuestra relación contigo se
realiza en la vida. Oremos. ESCÚCHANOS, PADRE.
5.- Por el fruto de los grupos sinodales que se han formado en nuestra Diócesis, para que nos ayuden a renovar nuestro compromiso evangelizador. Oremos. ESCÚCHANOS, PADRE.
Sacerdote: Escucha y atiende, Padre bueno, nuestras peticiones. Haz que las pongamos en nuestro corazón. Por Jesucristo Nuestro Señor.
Gracias,
Señor, por compartir con nosotros tu sabiduría.
Queremos
seguir tus caminos, observar tus preceptos,
guardar tus
mandamientos, cumplir tus órdenes.
Pero no lo queremos hacer
por servilismo, ni para vanagloriamos.
Lo queremos movidos por
el amor, convencidos de que nos amas
y quieres lo mejor para
nosotros;
confiados en que nos muestras el camino de la
auténtica felicidad.
Pero también queremos obedecerte, porque
te queremos.
Queremos lo que Tú quieres, deseamos lo que Tú
deseas
Gracias por habernos mostrado tu sabiduría,
que no
es como la que nos enseña nuestra sociedad.
Es una sabiduría
escondida, que ningún ojo vio jamás
ni ningún corazón ha
soñado, pero que TU tienes preparada
para los que te aman.
Y
tu Espíritu nos la ha revelado por amor.
Danos una fe
suficientemente madura para entenderla y para valorarla.
Ábrenos
los ojos para disfrutar de la belleza de tu Palabra. Amén.




