sábado, 4 de julio de 2026

Moniciones 14 Domingo T. Ordinario - Ciclo A -

5 de julio de 2026

MONICIÓN DE ENTRADA:

Bienvenidos, hermanos todos, a esta celebración de la eucaristía. Hoy, primer domingo de julio, celebramos la 58 Jornada de Responsabilidad en el Tráfico. Estamos en pleno verano, lo que significa muchísimo tráfico por nuestras calles y carreteras con motivo de las vacaciones. «Sed prudentes y sencillos» (Mt 10, 16) es el lema de la Jornada del presente año. Son palabras de Jesús que no podemos echar en saco roto en ningún momento, y menos cuando conducimos un vehículo. La Iglesia, que es Madre, quiere desearles a todos, un viaje seguro y un feliz descanso. Qué hermosas y reconfortantes son las palabras de Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28) que hoy escucharemos en el Evangelio. Estamos a las puertas de la fiesta de san Cristóbal, patrono de transportistas y conductores, a quienes felicitamos, y recordamos una vez más: «Sed prudentes y sencillos» (Mt 10, 16) conduciendo con responsabilidad y cumpliendo en todo momento con las normas de tráfico por el bien y la seguridad de todos. Bajo la mirada materna de Santa María de la Prudencia, que camina con nosotros, y de san Cristóbal, nuestro patrono, iniciamos la celebración de la santa misa.

 


Oración de los fieles

Sacerdote: Hermanos, confiando en el amor de Dios que nos invita a ser prudentes y sencillos y nos envía a proclamar, con palabras y gestos, el evangelio de la paz y del amor.

1. Por la Iglesia universal, por el papa León, para que, como los primeros discípulos enviados por Jesús, anuncien la paz y la esperanza en todos los caminos del mundo, a quienes especialmente viven o trabajan en la carretera. Roguemos al Señor.

2. Por las autoridades y responsables del tráfico y del transporte, para que promuevan políticas que protejan la vida, fomenten la educación vial y favorezcan unas vías seguras. Roguemos al Señor.

3. Por los conductores, transportistas y viajeros, para que el Señor los acompañe en sus desplazamientos, los libre de todo peligro y les conceda prudencia, seguridad y respeto también por la vida de los demás. Roguemos al Señor.

4. Por las víctimas de accidentes de tráfico, por los familiares y por quienes los atienden en los servicios de emergencia y en casa, para que encuentren consuelo, fortaleza y esperanza en la fe. Roguemos al Señor.

5. Por nuestra comunidad cristiana, para que, en medio del trajín de cada día, sepamos ser testigos del Evangelio de la paz y sembradores de fraternidad en cada encuentro. Roguemos al Señor.

6. Por los difuntos, especialmente los fallecidos en siniestros de tráfico, para que alcancen la meta definitiva en el reino de Dios, donde ya no habrá llanto ni muerte ni dolor. Roguemos al Señor.

Sacerdote: Señor, las súplicas que te hemos presentado en este Jornada de la Responsabilidad en el Tráfico para que, conduciendo con prudencia y sencillez, recorramos con esperanza los caminos de la vida. Amén.

 

Después de la Comunión

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, 1993, p. 147)


Hoy nuestra oración, Padre, se une a la de Jesús para decir:

Glorificado seas, Dios nuestro, Señor de cielo y tierra,

porque mediante la humilde sabiduría de la fe y del amor

revelas a los pequeños lo que se oculta a los poderosos,

e iluminas con la luz de lo alto a los sencillos que te buscan,

mientras ciegas en sus pensamientos a los sabios engreídos.

 Gloria también a ti, Señor Jesús, porque hoy nos invitas:

Venid a mí todos los cansados y agobiados, y encontraréis vuestro descanso,

porque mi yugo es llevadero y mi carga es ligera.”

Haz, Señor, que entendamos y vivamos tu ley en la libertad

de los hijos de Dios, respondiendo fielmente a tu amor. Amén.

 

domingo, 28 de junio de 2026

Moniciones Domingo XIII del Tiempo Ordinario - Ciclo A -

 28 de junio de 2026

(2 Reyes 4,8-11. 14-16a; Sal 88,2-3. 16-17. 18-19; Rom 5,12-15; Mt 10,37-42)  

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

Queridos amigos: Bienvenidos a celebrar la Eucaristía, la fiesta de los seguidores de Jesús.

Los creyentes necesitamos escuchar con más atención y hondura las palabras de Jesús. Hoy son éstas: “No quedará sin recompensa ni siquiera el vaso de agua fresca que sepamos dar a un pobre sediento”.

Cualquier gesto de amor por pequeño que sea, se lo estamos haciendo al mismo Dios. Por la comunión con Cristo nos comprometemos a acoger siempre a todo hombre, que es nuestro hermano.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

Sacerdote: Invoquemos la bondad de Dios sobre el mundo y sobre nosotros.

  1. Para que toda la Iglesia dé testimonio gozoso de la vida nueva ofrecida por Cristo Jesús, roguemos al Señor.

  2. Por todos los cristianos, para que tengamos siempre una actitud acogedora y respetuosa con quienes no comparten nuestra misma fe, roguemos al Señor.

  3. Por quienes están comprometidos en la construcción de un mundo más justo, para que no se desanimen en sus esfuerzos y alcancen el objetivo deseado, roguemos al Señor.

  4. Por todos nuestros hermanos que han padecido el terremoto en Venezuela: para que el Señor les conceda fortaleza en el dolor, consuele a los afligidos y mueva nuestros corazones a la solidaridad y la caridad. Roguemos al Señor.

  5. Por todos nosotros, para que el calor del verano no enfríe nuestro deseo de ser fieles al Evangelio de Jesús, roguemos al Señor.

  Sacerdote: Confiamos, Padre, en tus entrañas de misericordia para que nuestras necesidades, proyectos y problemas cuenten con tu amor y tu poder. Por Jesucristo nuestro Señor.

Exhortación final

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, 1993, p. 147)

Gloria a ti, Señor Jesús, porque nos llamas a tu seguimiento

mediante una ascesis liberadora de nuestro yo mezquino.

Tú fuiste el primero en la opción radical por el reino de Dios,

y con tu ejemplo nos has mostrado el camino que lleva a la luz,

cuando te adelantaste en la entrega de la vida para ganarla.

Señor, haz de nosotros discípulos dignos de ti.

Para eso, ayúdanos a hacer nuestros tus criterios y actitudes

para seguirte incondicionalmente sin claudicar ante la cruz,

para no arruinar nuestra vida presente y para ganar la futura.

Así podemos repetir con el salmista: Cantaré eternamente la

misericordia del Señor, anunciaré su fidelidad por siempre. Amén.



sábado, 16 de mayo de 2026

Moniciones Ascensión del Señor (Domingo VII de Pascua) - Ciclo A

 17 de mayo de 2026

Monición de entrada

Celebramos la Eucaristía en la solemnidad de la Ascensión del Señor, culmen del misterio pascual, en la que Cristo, elevado a la derecha del Padre, no se aleja de nosotros, sino que inaugura un modo nuevo de presencia y envía a la Iglesia a ser testigo suyo hasta los confines de la tierra. En este día celebramos también la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales.

En medio de un mundo marcado por los rápidos cambios tecnológicos, somos enviados a comunicar con verdad, con caridad y con libertad interior, para que nuestras palabras y nuestros gestos sean siempre lugar de encuentro, nunca de división ni de engaño. 


Oración Universal

Sacerdote: Hermanos, oremos a Dios Padre, que ha glorificado a su Hijo Jesucristo y lo ha constituido Señor de la historia, para que escuche las súplicas de su Iglesia, enviada a anunciar el Evangelio a todos los pueblos.

1. Por la Iglesia, extendida por toda la tierra: para que, fiel al mandato del Señor en su Ascensión, sea siempre testigo valiente del Evangelio. Roguemos al Señor.

2. Por el Papa León, por los obispos y por todos los que tienen responsabilidad en la misión evangelizadora: para que, iluminados por el Espíritu Santo, guíen al Pueblo de Dios . Roguemos al Señor. 

3. Por los periodistas, comunicadores, creadores de contenidos y profesionales de los medios: para que ejerzan su trabajo con responsabilidad, amor a la verdad y respeto a la dignidad de cada persona. Roguemos al Señor.

4. Por cuantos utilizan las redes sociales y los medios digitales: para que sepan discernir, buscar la verdad y comunicar con respeto y honestidad, evitando la mentira y la manipulación. Roguemos al Señor.

5. Por quienes desarrollan y regulan las nuevas tecnologías, especialmente en el ámbito de la inteligencia artificial: para que promuevan siempre el respeto a la persona humana y trabajen al servicio de una comunicación más justa, transparente y humana. Roguemos al Señor.

6. Por nuestra comunidad: para que, renovada por la Eucaristía, aprenda a custodiar el rostro y la voz de cada persona, siendo instrumento de encuentro, de escucha y de comunión en medio del mundo. Roguemos al Señor.

Sacerdote: Acoge, Padre, las oraciones de tu Iglesia, y haz que, guiados por tu Espíritu, sepamos anunciar y vivir el Evangelio con palabras y obras. Por Jesucristo, nuestro Señor.



Después de la Comunión:

(Tomado de Basilio Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1995)


Hoy nuestra oración, Padre, se une a la oración de Jesús

en la despedida de los suyos, sentado a la mesa de la cena:

Haz que te conozcamos a ti, nuestro único Dios verdadero,

y a tu envidado Jesucristo, que nos manifestó tu nombre de Padre.

 Queremos que fructifiquen en nosotros y en nuestra conducta

las palabras de vida que Cristo nos comunicó como amigos suyos.

Padre, somos tuyos y no del mundo; te pertenecemos para siempre.

 Que nuestra vida glorifique tu nombre ante los demás,

para que transparentemos un poco la imagen de tu Hijo, Cristo.

Manténnos siempre en oración con Jesús y en diálogo contigo,

Para que vivamos conscientemente nuestra condición filial.  Amén.



domingo, 10 de mayo de 2026

Moniciones 6º Domingo de Pascua - Ciclo A

 

MONICIÓN DE ENTRADA:

En este 6º domingo de Pascua la Iglesia española nos invita a celebrar la Pascua del Enfermo. Una celebración que pone fin a la Campaña del enfermo, iniciada el 11 de febrero con la Jornada Mundial. “Lo llevó a una posada y lo cuidó” (Lc 10, 35). 3 Felipe es escuchado “con atención” por los signos que realizaba: de muchos poseídos salían espíritus inmundos y muchos paralíticos y lisiados se curaban. Nuestro cuidado a los enfermos será motivo de credibilidad para muchos. Que Cristo Resucitado nos anime en esta misión de acompañarles con nuestro cuidado y la compasión.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES. Elevemos nuestra oración a Dios Padre, de quien procede todo consuelo, recordando a cuantos padecen cualquier forma de sufrimiento. R. Padre, en Ti confiamos.

 

1.     Por la Iglesia: para que asumiendo su vocación maternal acoja en su seno a todos los que se sienten solos y haga presente el consuelo de Cristo. Oremos. Padre, en Ti confiamos.

2.     Por nuestros hermanos enfermos: para que, experimentando el misterio del dolor, sientan también la presencia cercana y maternal de la Iglesia. Oremos. Padre, en Ti confiamos.

3.     Por todos los consagrados al servicio de los enfermos y mayores: para que su dedicación y entrega sea reflejo del rostro misericordioso del Padre para quien nos necesite. Oremos. Padre, en Ti confiamos.

4.     Padre, que el primer signo de esperanza se traduzca en paz para el mundo. Oremos. Padre, en Ti confiamos.

5.     Por nuestra comunidad cristiana, nuestra parroquia: Llamados a alimentar la esperanza para que seamos testigos de esperanza para cuantos padecen y se muestre siempre cercana a las necesidades de los hombres. Oremos. Padre, en Ti confiamos.

Escucha, Padre, nuestra oración y danos un corazón compasivo, para que nos mostremos siempre más atentos a las necesidades de nuestros hermanos que sufren y nos comprometamos, sin miedo, a acompañarlos. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

 

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

(Tomado de Basilio Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1995)

Hoy nos alegramos, Padre, con el gozo del Espíritu
que resucitó a tu Hijo Jesús de la muerte y del sepulcro.
Cristo murió víctima de la injusticia, pero tú has rubricado
la autenticidad de su vida y persona, conducta y doctrina.
Has revisado su proceso y por el Espíritu lo has rehabilitado,
dándole el nombre más excelso y constituyéndolo Señor de todo.
Su resurrección fundamenta la esperanza de la nuestra.
Por eso podemos repetir con el salmista a boca llena:
Yo no he de morir, yo vivir‚ para contar las hazañas del Señor.
Ayúdanos, Señor, a mantenernos siempre fieles a tu voluntad
y prontos para dar a todos razón de nuestra esperanza. Amén.