domingo, 28 de diciembre de 2025

Moniciones: Fiesta de la Sagrada Familia

Domingo, 28 de diciembre de 2025

 

Monición de entrada

Al concluir este año jubilar en el que el Señor ha colmado a su Iglesia con abundantes gracias, nos reunimos con alegría para celebrar la Jornada de la Sagrada Familia, y lo hacemos iluminados por lo vivido en el Congreso nacional para las Vocaciones, celebrado el pasado febrero bajo el lema «Asamblea de llamados para la misión». Hoy damos gracias a Dios por el don precioso del matrimonio y la familia como vocación de santidad.

Que esta eucaristía renueve en nosotros el deseo de ser familias que respondan con generosidad a la llamada de Dios, testimoniando su amor en medio del mundo.


Oración de los Fieles

Sacerdote: Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, de quien toma nombre toda la familia en el cielo y en la tierra, y pidámosle que escuche la oración de su Iglesia en esta fiesta de la Sagrada Familia.

1. Por la Iglesia, para que, fortalecida por la gracia del Señor en este año jubilar, sea siempre una familia que acoge, acompaña y testimonia el amor de Dios en medio del mundo. Roguemos al Señor.

2. Por los gobernantes y responsables de la vida pública, para que promuevan con empeño todo lo que conduce a la paz. Roguemos al Señor.

3. Por las familias que sufren dificultades, rupturas o soledad, para que encuentren en la comunidad cristiana consuelo, apoyo y esperanza en el amor que viene de Dios. Roguemos al Señor.

4. Por todos nosotros, para que, contemplando el ejemplo de la Sagrada Familia de Nazaret, aprendamos a vivir con fe generosa en nuestros hogares.


Sacerdote: Te pedimos, Dios de bondad, que, por intercesión de la Sagrada Familia, atiendas las peticiones que con confianza te hemos presentado. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén


ORACIÓN

DE LA JORNADA DE LA SAGRADA FAMILIA

OH, Dios, Padre misericordioso,

que en tu infinito amor

has querido el don precioso

del matrimonio y la familia

como camino de santidad.

Concede a nuestras familias

la gracia de vivir

unidas en la caridad,

siendo luz en el mundo

y testimonio vivo de tu Evangelio.

Que respondamos a tu llamada,

edificando hogares

donde reine la paz, la alegría y la entrega mutua.

Por Cristo, nuestro Señor. Amén


sábado, 15 de noviembre de 2025

Moniciones Domingo 33 del Tiempo Ordinario - Ciclo C -

 16 de noviembre de 2026

Monición de entrada:


Nos hemos reunido para celebrar la eucaristía en este domingo trigésimo tercero del tiempo ordinario. Hoy, la Iglesia entera celebra la IX Jornada Mundial de los Pobres, con el lema tomado del salmo 71: «Tú, Señor, eres mi esperanza» (cf. Sal 71, 5). El santo padre nos invita a mirar a los pobres con ojos nuevos: no como una realidad ajena o incómoda, sino como testigos vivos de esperanza, hombres y mujeres que, aun en medio de la dificultad, confían en Dios y proclaman con su vida que Él nunca abandona a los suyos. Ellos nos enseñan a esperar, a creer, a mantenernos firmes cuando todo vacila. El papa nos recuerda también que la pobreza más grave no es la falta de bienes materiales, sino vivir sin Dios, sin esperanza, sin amor. Al comenzar esta eucaristía, pongamos en manos de Dios nuestras pobrezas y las del mundo entero. Que Él renueve nuestra confianza y nos conceda repetir con el salmista y con todos los pobres de la tierra: «Tú, Señor, eres mi esperanza; no quedaré nunca defraudado»

 


Oración de los fieles:

Sacerdote: Elevemos con confianza nuestra oración a Dios, que nunca abandona a los que ponen en Él su esperanza, y que escucha siempre el clamor de los pobres. 

1.     Por la Iglesia, para que, sostenida por el Espíritu Santo, anuncie con fidelidad el Evangelio de la esperanza y se mantenga siempre al lado de los pobres, compartiendo con ellos su vida, su fe y su confianza en el Señor. Roguemos al Señor.

2.     Por el papa León, los obispos, los sacerdotes y todos los servidores del Pueblo de Dios, para que sean pastores según el corazón de Cristo, sensibles al sufrimiento humano y promotores de signos concretos de esperanza. Roguemos al Señor.

3.     Por la paz en el mundo: por el cese de todas las guerras y conflictos, especialmente en los lugares donde más se ensaña la violencia; por las víctimas inocentes, los desplazados, los que han perdido familiares y hogar, y por quienes trabajan en la reconciliación de los pueblos. Roguemos al Señor.

4.     Por los responsables de las naciones y por quienes tienen en sus manos decisiones económicas y políticas, para que busquen con valentía el bien común, defiendan la dignidad de los más vulnerables y promuevan una justicia que devuelva esperanza a los pobres. Roguemos al Señor.

5.     Por todos los que viven en pobreza o soledad: los sin techo, los enfermos, los migrantes, los mayores abandonados, los jóvenes sin trabajo y quienes no encuentran sentido a su vida. Que descubran en Dios su roca y en la comunidad cristiana una mano fraterna que los sostenga. Roguemos al Señor.

6.     Por todos nosotros, reunidos en esta eucaristía, para que, alimentados con el Pan de la vida, aprendamos a poner nuestra confianza solo en Dios y a compartir con generosidad los dones recibidos. Roguemos al Señor.

 Sacerdote: Escucha, Dios de misericordia, la oración de tus hijos pobres y necesitados, y enséñanos a poner toda nuestra confianza en ti. Por Jesucristo, nuestro Señor.

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

(Tomado de Basilio Caballero: La Palabra cada domingo, San Pablo, España, 1995)

 

Bendito seas, Padre nuestro, Dios de la vida inmortal,

porque mediante la fe en Cristo y el bautismo del Espíritu nos hiciste tus hijos, llamándonos a vivir contigo para siempre.

 ¿Cómo podríamos vislumbrar y entender

algo del mundo nuevo de la resurrección para la vida,

sino desde la fe en la persona de Cristo resucitado,

vencedor del pecado y de la muerte?

 El hombre a quien tú amas, Señor, es un ser para la vida.

 Alienta nuestra esperanza e ilumínanos con tu palabra,

para que entendamos que la dicha futura que esperamos

se gesta ya en el compromiso con el mundo presente,

en el amor a ti y a nuestros hermanos los hombres. Amén.

sábado, 1 de noviembre de 2025

Moniciones Domingo 2 de noviembre - Conmemoración Difuntos

 MONICIÓN DE ENTRADA:

Ayer, sábado, celebrábamos el día de Todos los Santos. Y hoy nos disponemos a iniciar la Eucaristía del domingo dedicada a todos los Fieles Difuntos.

Vamos a recordar a nuestros seres queridos, feligreses, amigos, compañeros de trabajo, vecinos y también a tantas personas que nadie se acuerda de ellas.

Es complicado explicar el paso de la muerte a la nueva existencia, pero creemos que la última palabra no la tiene la muerte, la tiene Dios. Dios nos ha creado para la vida, esta es nuestra esperanza.

Oración de los fieles

Sacerdote: Hoy, Señor, nuestra plegaria se fija en aquellos hermanos que ya no están entre nosotros, te pedimos para ellos, que gocen de tu resurrección:

  1. Por el Papa, los obispos, sacerdotes y laicos, para que seamos conscientes de que solo Tú eres el camino hacia la morada del Padre. Roguemos al Señor.

  2. Por los que gobiernan las naciones para que atiendan con presteza las necesidades de su pueblo. Roguemos al Señor.

  3. Por todos los pobres, enfermos y olvidados para que encuentren una mano tendida que los guíe en el dolor y la angustia. Roguemos al Señor.

  4. Por los cristianos. Que con nuestro modo de vivir seamos para todos estímulo de fe y de esperanza. Roguemos al Señor.

  5. Por nuestros familiares y amigos difuntos. Que Dios les llene de su amor, y a nosotros nos dé el consuelo y la paz. Roguemos al Señor.

  6. Por los que han muerto en nuestra Parroquia durante este último año. Que participen por siempre de la vida de Jesucristo. Roguemos al Señor.

  7. Por todos los difuntos, conocidos y desconocidos. Que, libres de toda culpa, vivan para siempre la alegría que Dios tiene preparada para todos sus hijos. Roguemos al Señor.

  8. Y finalmente, por todos nosotros, los que nos hemos reunido hoy en esta Eucaristía. Que crezcamos en la fidelidad al Evangelio de Jesús y podemos un día compartir su resurrección. Roguemos al Señor.

Sacerdote: Escucha, Padre nuestra oración y danos tu vida para siempre. Por JNS.

EXHORTACIÓN:

(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993)

Hoy te bendice nuestro corazón, Padre, Dios de la vida, porque en Cristo Jesús, vencedor del pecado y de la muerte, vemos que el fin de nuestro camino es la vida contigo.

En Jesús radica nuestra esperanza de vida sin término, porque es resurrección y vida para todo el que cree en él.

Así la vida de los que creemos en ti, Señor, no termina, se transforma; y al deshacerse nuestra morada terrenal, adquirimos otra mansión eterna para vivir siempre a tu lado.

¡Bendito seas, Señor! Haz que nuestro contacto con Cristo por su palabra, por la fe y por los sacramentos, despierte tu gesto creador que da vida al hombre para siempre. Amén.

 



domingo, 19 de octubre de 2025

Moniciones domingo 29 Tiempo Ordinario - Ciclo C - DOMUND

 19 DE OCTUBRE DE 2025 - DOMUND

Monición de entrada

Este domingo celebramos la Jornada del Domund, un día para redescubrir la importancia y la urgencia de la misión.

El lema de este año, "Misioneros de esperanza entre los pueblos", nos recuerda a cada cristiano y a la Iglesia, comunidad de bautizados, nuestra vocación fundamental a ser mensajeros y constructores de la esperanza, siguiendo las huellas de Cristo.


 

ORACIÓN DE LOS FIELES
 

1.Por la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo; para que se ofrezca a los hombres y mujeres de nuestro mundo como servidora de la esperanza que nos trae Cristo Resucitado. Roguemos al Señor.
2.Por el papa León, los obispos, sacerdotes y responsables de la pastoral de la Iglesia universal; para que sean testigos de esperanza, que alienten al Pueblo de Dios en medio de sus dificultades. Roguemos al Señor.
3.Por los misioneros; para que como María, Madre de Jesucristo, nuestra esperanza, llevemos a la vida el mandato misionero que Él nos dirige a todos. Roguemos al Señor.
4.Pidamos también para que Dios nos conceda abundantes y santas vocaciones a la vida sacerdotal, religiosa y misionera. Roguemos al Señor.
5.Por nuestros gobernantes; para que busquen con honestidad el bien común, priorizando a los más pobres. Roguemos al Señor.
6.Por los enfermos y quienes sufren en su cuerpo o en su espíritu; para que sepan ver en esos sufrimientos una participación en la pasión de Cristo, para así tener parte en su consuelo. Roguemos al Señor.
7.Por todos nosotros, llamados a ser constructores de la civilización del amor que emana del Evangelio. Roguemos al Señor.
 ORACIÓN
 

Padre bueno, haznos "gente de primavera", 

con una mirada siempre llena de esperanza para compartir con todos.

Ayúdanos a mantener encendida la llama de esa esperanza, 

para que se convierta en una gran hoguera 

que ilumine y dé calor a un mundo abrumado por densas sombras.

Te pedimos por los misioneros y misioneras 

que, siguiendo tu llamada, han ido a otras naciones para dar a conocer el amor que nos has tenido en Cristo.

Haz de ellos y de todos nosotros misioneros de esperanza entre los pueblos, impulsados a acoger, como Él y con Él, el clamor de la humanidad. Te lo rogamos por medio de María, Madre de Jesucristo, nuestra esperanza. Amén.

 

 

 

sábado, 4 de octubre de 2025

Moniciones 27 Domingo del tiempo ordinario - Ciclo C

                                                                                5 de octubre de 2025

Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado

www.conferenciaepiscopal.es 

 MONICIÓN DE ENTRADA:

El papa Francisco eligió la expresión «Migrantes, misioneros de esperanza» como tema de la 111 Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. Hoy celebramos esta Jornada, con motivo del Jubileo del Migrante y del Mundo Misionero. A la luz del jubileo, el tema destaca el coraje y la tenacidad de los migrantes y refugiados, que dan testimonio diario de esperanza en el futuro a pesar de las dificultades. Es la esperanza de alcanzar la felicidad incluso más allá de las fronteras, la esperanza que los lleva a confiar totalmente en Dios. Los migrantes y refugiados se convierten en «misioneros de la esperanza» en las comunidades que los acogen, con tribuyendo a menudo a revitalizar su fe y promoviendo un diálogo interreligioso basado en valores comunes. Ellos recuerdan a la Iglesia el fin último de la peregrinación terrenal, es decir, alcanzar la patria futura.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

1.       Por el papa León y por todos los obispos: para que profundicen en el proceso sinodal promoviendo comunidades acogedoras y misioneras desde su acción pastoral. Roguemos al Señor.

2.       Por nuestros gobernantes: para que, desde la honestidad y el respeto a la dignidad de toda persona humana, contribuyan al bien común, a una sociedad inclusiva y a la cultura de la vida. Roguemos al Señor.

3.       Por la paz en el mundo: para que cese la violencia y se encuentren caminos para el diálogo, la justicia, la reparación y la reconciliación. Roguemos al Señor.

4.       Por las personas migrantes y refugiadas: para que sea respetada en todo momento su dignidad y libertad, y para que los derechos humanos inspiren las políticas que pretenden regular la movilidad humana. Roguemos al Señor.

5.       Por todos nosotros: para que escuchar la Palabra y compartir la mesa de la eucaristía nos mueva a vivir una auténtica fraternidad en nuestro día a día, especialmente en el encuentro con los más frágiles y vulnerables de nuestra sociedad. Roguemos al Señor.

 

ORACIÓN

Dios Padre y Madre,

tú que estás tan cerca, que caminas con nosotros,

que te haces presente en el rostro del que sufre,

te damos gracias por el don sagrado de cada vida humana.

Jesús, Hijo amado,

tú que naciste sin techo,

que huiste perseguido como tantos refugiados,

haznos sensibles al clamor de los que no tienen hogar ni paz.

Espíritu Santo, aliento de justicia y consuelo,

abre nuestros corazones a la acogida, a romper muros y construir puentes,

a ver tu imagen en cada persona,

sea de donde sea, venga de donde venga.

Te rogamos por los migrantes,

por quienes cruzan mares y desiertos buscando vida.

Te rogamos por los refugiados, por quienes huyen de la guerra, el hambre y el miedo.

Te rogamos por los vulnerables, por los niños solos,

los ancianos olvidados, las mujeres heridas, los hombres desesperados.

Señor, que nuestra fe no sea indiferente.

Que luchemos por un mundo donde la dignidad no se negocie, donde cada vida sea reconocida, defendida y amada.

Haznos instrumentos de tu amor y de tu reino, donde nadie sea extranjero y todos seamos hermanos. Amén