5 de julio de 2026
MONICIÓN DE ENTRADA:
Bienvenidos, hermanos todos, a esta celebración de la eucaristía. Hoy, primer domingo de julio, celebramos la 58 Jornada de Responsabilidad en el Tráfico. Estamos en pleno verano, lo que significa muchísimo tráfico por nuestras calles y carreteras con motivo de las vacaciones. «Sed prudentes y sencillos» (Mt 10, 16) es el lema de la Jornada del presente año. Son palabras de Jesús que no podemos echar en saco roto en ningún momento, y menos cuando conducimos un vehículo. La Iglesia, que es Madre, quiere desearles a todos, un viaje seguro y un feliz descanso. Qué hermosas y reconfortantes son las palabras de Jesús: «Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mt 11, 28) que hoy escucharemos en el Evangelio. Estamos a las puertas de la fiesta de san Cristóbal, patrono de transportistas y conductores, a quienes felicitamos, y recordamos una vez más: «Sed prudentes y sencillos» (Mt 10, 16) conduciendo con responsabilidad y cumpliendo en todo momento con las normas de tráfico por el bien y la seguridad de todos. Bajo la mirada materna de Santa María de la Prudencia, que camina con nosotros, y de san Cristóbal, nuestro patrono, iniciamos la celebración de la santa misa.
Oración de los fieles
Sacerdote: Hermanos, confiando en el amor de Dios que nos invita a ser prudentes y sencillos y nos envía a proclamar, con palabras y gestos, el evangelio de la paz y del amor.
1. Por la Iglesia universal, por el papa León, para que, como los primeros discípulos enviados por Jesús, anuncien la paz y la esperanza en todos los caminos del mundo, a quienes especialmente viven o trabajan en la carretera. Roguemos al Señor.
2. Por las autoridades y responsables del tráfico y del transporte, para que promuevan políticas que protejan la vida, fomenten la educación vial y favorezcan unas vías seguras. Roguemos al Señor.
3. Por los conductores, transportistas y viajeros, para que el Señor los acompañe en sus desplazamientos, los libre de todo peligro y les conceda prudencia, seguridad y respeto también por la vida de los demás. Roguemos al Señor.
4. Por las víctimas de accidentes de tráfico, por los familiares y por quienes los atienden en los servicios de emergencia y en casa, para que encuentren consuelo, fortaleza y esperanza en la fe. Roguemos al Señor.
5. Por nuestra comunidad cristiana, para que, en medio del trajín de cada día, sepamos ser testigos del Evangelio de la paz y sembradores de fraternidad en cada encuentro. Roguemos al Señor.
6. Por los difuntos, especialmente los fallecidos en siniestros de tráfico, para que alcancen la meta definitiva en el reino de Dios, donde ya no habrá llanto ni muerte ni dolor. Roguemos al Señor.
Sacerdote: Señor, las súplicas que te hemos presentado en este Jornada de la Responsabilidad en el Tráfico para que, conduciendo con prudencia y sencillez, recorramos con esperanza los caminos de la vida. Amén.
Después de la Comunión
(Tomado de B. Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, 1993, p. 147)
Hoy nuestra oración, Padre, se une a la de Jesús para decir:
Glorificado seas, Dios nuestro, Señor de cielo y tierra,
porque mediante la humilde sabiduría de la fe y del amor
revelas a los pequeños lo que se oculta a los poderosos,
e iluminas con la luz de lo alto a los sencillos que te buscan,
mientras ciegas en sus pensamientos a los sabios engreídos.
Gloria también a ti, Señor Jesús, porque hoy nos invitas:
“Venid a mí todos los cansados y agobiados, y encontraréis vuestro descanso,
porque mi yugo es llevadero y mi carga es ligera.”
Haz, Señor, que entendamos y vivamos tu ley en la libertad
de los hijos de Dios, respondiendo fielmente a tu amor. Amén.
