sábado, 27 de septiembre de 2025

Moniciones Domingo 26 Tiempo Ordinario - Ciclo C -

 (28 de septiembre de 2025) 

 

MONICIÓN DE ENTRADA

Sed todos bienvenidos a la Eucaristía del Domingo. Jesús de Nazaret, con la parábola del rico comilón y del pobre Lázaro, nos va a mostrar a nosotros, hoy, como ya lo hizo con aquellos que escuchaban su voz hace más de dos mil años, que los abusos de unos pocos traen hambre y muerte a muchos. Dispongámonos a aprender, un domingo más, lo que nos muestra y enseña la Palabra de Jesucristo. Ojalá le hagamos caso y evitemos el mal y el hambre que sufren muchos de nuestros semejantes.

 


ORACIÓN DE LOS FIELES

Sacerdote: Dios Padre Nuestro, escucha estas peticiones que te hacemos con fe y humildad. Recíbelas benignamente y hazlas tuyas.

 

1.- Por el Papa León y por todos los obispos de la tierra, para que, a ejemplo de los apóstoles, sepan instruir al pueblo cristiano con frutos permanentes de Eternidad. OREMOS

2.- Por los responsables de la Economía en todo el mundo, para que sus decisiones estén impregnadas en el pensamiento de Cristo y así favorecer a los más pobres y desposeídos. OREMOS

3.- Por las personas de mucho éxito, para que sepan aprovechar su buena fortuna en la ayuda a aquellos que apenas han tenido oportunidades. OREMOS

4.- Por los catequistas y los niños y niñas de catequesis, para que, en este curso que comienza, sepan aprovechar con amor e inteligencia las enseñanzas cristianas. OREMOS

5.- Por los profesores y sus alumnos, para que, en el inicio del presente curso académico, puedan crear un clima de entendimiento que facilite la labor docente. OREMOS

6.- Por los pobres, los enfermos, los perseguidos, los marginados, para que el apoyo de los hermanos y hermanas les sirva para salir de sus problemas y dolencias. OREMOS

7.- Por nosotros, reunidos en esta Eucaristía, para que sepamos aprender de Jesús de Nazaret que siempre nos habla con amor. OREMOS

Sacerdote: Y todo esto te lo pedimos por el mismo Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad con el Espíritu Santo.

 

DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te bendecimos, Señor, porque escuchas el clamor del pobre,

liberas al oprimido y sustentas al huérfano y a la viuda.

Tú derribas del trono al poderoso y enalteces al humilde;

al hambriento lo colmas de bienes y al rico lo despides vacío.

 

Cuando nuestro corazón se cierre ignorando al necesitado,

abre, Señor, nuestros ojos para que te veamos a ti en él;

cuando el pobre tienda su mano hacia nosotros para pedirnos,

abre nuestro corazón al gozo de compartir lo nuestro con él.

 

Ayúdanos, Señor, a romper la malla del egoísmo acaparador,

Liberándonos del afán de poseer y tener, gastar y consumir,

Para que no nos habituemos nunca a las desigualdades. Amén


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